Mostrando entradas con la etiqueta Género: Biográfico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Género: Biográfico. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de enero de 2015

"Minas, gases, ametralladoras, granadas... Palabras simples que, sin embargo, encierran el horror del mundo"

SIN NOVEDAD EN EL FRENTE
Im Westen nichts Neues
Erich Maria Remarque (Erich Paul Remarke)
 1929




Siempre he dicho, que nadie como quien vivió en carne propia un acontecimiento, tiene potestad para contarlo. Este es el caso de Erich Paul Remarke, mejor conocido como Erich Maria Remarque, un veterano de las horribles trincheras.

Si de por sí la Primera Guerra Mundial es tan absurda en su esencia, en la cantidad de víctimas que provocó, en su naturaleza misma. Esa guerra que no hay entendimiento que la defina, porque es indefinible, porque no hay manera de cuadrar en la lógica una guerra tan infame.  
 
Esa es la esencia, la conclusión a la que Remarque nos conduce. "Sin Novedad en el Frente", tal como el título nos lo sugiere, nos habla de lo insulso de aquellos tiempos, de cómo fenecía una generación de hombres jóvenes, hermosos y buenos, toda su esencia, sus sueños, sus espíritus, para que al final del día fuera en vano, sin avance, no había beneficio, no había novedad en el frente.

Paul, el protagonista, alter ego de Remarque (que también se llama Paul), nos convierte en sus compañeros de trinchera, el fango, la sangre, las lágrimas. Cómo un campesino, un barbero, un carpintero, hombres sencillos, de afanes nobles y aspiraciones sencillas, se convertían en asesinos de su prójimo en contra de su fuero interno, cómo cada uno de ellos tiene alma, y al mismo tiempo pareciera que en conjunto a los ojos del mundo son deshechables.

Remarque nos muestra aquel ejército alemán, que al principio llegó al frente con sueños de grandeza, y cómo al final, sus cuerpos y almas quedaron mutilados, irreparables.

Hitler prohibió este libro ya que es un relato franco y sin rodeos de cuán inútil es la guerra, cuán absurdos son los deseos de grandeza de los pueblos si estos están fundados en la carne destrozada de su juventud.



Gabriela Amezcua 2014

jueves, 13 de noviembre de 2014

"Los grandes equipos se forman con gente normal, trabajando en forma extraordinaria"

Las montañas siguen allí
Pedro Algorta
2014

















Hace poco, de la nada, y digo de la nada porque así fue, me vino a la mente la Tragedia de los Andes, acaso porque en esta época del año por alguna razón me pongo meditativa con mi propia vida. En muchas ocasiones, esta historia me ha inspirado a muchos niveles, sobre todo por la extraordinaria manera en que el ser humano se aferra al don más preciado que posee, que es la vida.

Entonces, buscando aquí y allá me encontré con el libro de Pedro Algorta, uno de los supervivientes de esa tragedia tan adversa. Su título nos da la esencia del contenido "Las Montañas siguen allí", y a partir de ahí, nos lleva al interior de su crónica, de su historia, esa que vivió en carne propia junto a sus compañeros. En un acto de catarsis, Algorta nos abre su corazón, exhibe esos helados Andes que tenía escondidos en lo recóndito de su ser, y los comparte generosamente con todos los lectores.

Es impresionante cómo lo que hace la diferencia en todo lo que pasa a nuestro alrededor no son los sucesos, sino la manera en que los percibimos. La historia de los muchachos de los Andes es mundialmente conocida, todos la sabemos, sin embargo, la misma historia puede ser vista con diferentes sentimientos y puntos de vista.

Algorta nos entrega un relato franco, prolijo, directo, sin romanticismos, pero sí con emotividad, esa emotividad propia de una persona de innegable sencillez, sin pretenciones, sin egos innecesarios, porque nos aclara que cualquier persona puede aspirar a lo extraordinario, que ellos nada tuvieron de diferente al resto de la gente, sólo la vida los puso en esa circunstancia y lugar, y ahí, en automático salió a flote el instinto de supervivencia.



Esta historia en sí, es épica, sin embargo, a través de los ojos de Algorta, la vemos con un tinte diferente, una perspectiva práctica, una sencillez de corazón de aquel joven cuya lucha era sobrevivir un día a la vez.

Nos recuerda que cada persona tiene una montaña interna, unos gélidos Andes a cuestas, pero que no pasa nada, que la vida a pesar de eso puede ser lo mejor posible, y volvemos a lo mismo, la vida es buena o mala dependiendo de la perspectiva con la que se mire. Que a veces aunque llevemos un bagaje incrustado en el corazón y la mente, nuestros actos pueden llevarnos a vivir una vida que valga la pena ser vivida.

Un relato conmovedor, franco, valioso, un libro imperdible, y una joya, ya que el autor deja un pedazo de su corazón en él y como lector, al recibirlo, reconoces su valor con amplia admiración y respeto.

Gabriela Amezcua
2014

martes, 19 de febrero de 2013

"El destino de los reos no se devuelve nunca, como jamás se devuelve el agua de los ríos"

LA ISLA DE LOS HOMBRES SOLOS
José León Sánchez
1967

Playa de la Isla de San Lucas




Muchos recordarán aquella película mexicana con el mismo nombre. Yo la ví por televisión en 1996, me impactó de tal manera que tuve pesadillas ese día. Poco más me impactó saber después que era una historia real.

De antemano, aclaro que la historia del libro (la que acontece previa al momento en que el protagonista es encarcelado) tiene ciertas diferencias con la de la película. Sin embargo, lo que nos ha de helar la espina dorsal es que el autor del libro, el costarricense José León Sánchez, es el verdadero protagonista, y que las razones de su cautiverio distan mucho de las del personaje del libro y la película.

Imagen pintada en la pared del presidio de San Lucas en Costa Rica
Jacinto, el protagonista, es un hombre sencillo e inocente, que se ve devorado por la maldad y una falsa acusación de asesinato. Es enviado al presidio de San Lucas, conocido por ser un infierno. El autor nos lleva a las celdas, a las cadenas, a cómo dormían apilados, desnudos, revueltos en sus propias inmundicias. Lo que más impacta es que a su vez, José León Sánchez hace un retrato fidedigno de lo que él vió y vivió en la feroz prisión de San Lucas.

El autor, fue encarcelado acusado de robo de las joyas que pendían de la imagen de la vírgen de la "Basílica de los Ángeles". Lo apodaron "El monstruo de la Basílica", y lo sentenciaron a cadena perpetua en el horroroso presidio. Poco tiempo después lo envían a una Colonia Penal (que es una población de la que no pueden salir pero pueden tener ciertas libertades, como trabajar y vivir con sus familias). Es ahí donde empieza a escribir su crónica.

El libro está escrito con cierta poesía, a veces lo siento bastante "perfumado", sin embargo, esa manera adornada de describir sucesos, personas y sentimientos por lo general positivos, hace contraste con la franqueza con la que narra las abominaciones y crueldades que acontecen en el presidio. 

José León Sánchez sabe hacernos sentir esa melancolía dulzona y doliente. A través del pobre y sufriente Jacinto nos transmite la tristeza, el dolor, el quebranto, pero también un pequeño rayo de esperanza, de fe en Dios. 

Particularmente me conmovió este párrafo:

"Por la libertad estaba dispuesto a dar una pierna y la mano. La mano y un ojo. Y quizá las dos manos y quizá los dos ojos"

Para el ser humano, la libertad lo es todo, y eso nos recuerda "La Isla de Los Hombres Solos". Que si el hombre no es libre, es malo, pero la libertad no sólo es la que nos permite ir de un lado a otro, sino la fuerza que nos preserva de atarnos a lo que nos destruye.

Si les interesa leerlo, pueden contactarme a gamezcuag@gmail.com  y con gusto se los envío en formato epub

Gabriela Amezcua 2013


domingo, 20 de enero de 2013

"Vengo de un avión que cayó en las montañas. Soy uruguayo…"

¡VIVEN!
Piers Paul Read
1974

Foto original tomada en las montañas, nótese del lado derecho junto al asiento, los restos de una columna vertebral

 Una vez que terminé el libro de Nando Parrado, me quedé con esa necesidad que se tiene de seguir ahondando en el tema. Ya que, el libro de Milagro en los Andes a pesar de ser una crónica, no deja de estar enfocado a un asunto filosófico, es un libro para reflexionar.

Sin embargo, creí pertinente leer la versión definitiva de la Tragedia de los Andes, y sin duda, tenía que leer el libro que inspiró las películas, sobre el tema : ¡Viven! de Piers Paul Read.

En lo personal, soy cuidadosa con los libros que narran hechos reales escritos por personas que no vivieron la historia. Pero, tras investigar la relación de Piers Paul Read con los máximos protagonistas de la tragedia, Nando Parrado y Roberto Canessa, ví que él fue el escogido para escribir esta desgarradora y épica experiencia.

Nando Parrado, Piers Paul Read y Roberto Canessa

Escrito en 1974, apenas un año después del suceso, todo basado en entrevistas con los diesciseis sobrevivientes, este libro, requiere leerse con madurez, ya que no esconde nada, no hay palabras rebuscadas, ni trata de tamizar lo acaecido en esos setenta y dos días en medio de las montañas. No hay poesía, no hay emociones mezcladas del escritor, Piers Paul Read sólo transmite las emociones de los sobrevivientes, evita su opinión, sólo narra de la manera más fidedigna posible.

Piers Paul Read me llevó a la montaña, al punto que hasta sentí frío mientras leía, sentí soledad, dolor, tristeza, profundo terror. Es un libro tan honesto, que nos lleva a vivir casi en carne propia las penurias que los sobrevivientes de los Andes padecieron en aquel fuselaje, nos sumerge en lo dénsamente crudo y sórdido de la tragedia.

A decir verdad, me sorprendió que dijeran que la película de Hollywood estuviera basada en el libro, para empezar, los estadounidenses ni siquiera muestran la más mínima esencia de drama, es más, pareciera, como todo lo que ellos hacen, una historia en la que en cualquier momento verás aparecer al Capitán América salvando a los desaparecidos, cierto es que la gente de Estados Unidos carece de la entraña suficiente para representar la esencia de un sudamericano. No me cansaré de repetirlo, es pecado juzgar un libro por la película hecha sobre este. 

Piers Paul Read, logra traspasar esa barrera cultural (ya que es británico), utiliza su pluma como si fuera un médium poseído por el espíritu de los sobrevivientes, el autor no opina, no se inmiscuye, sólo es el vehículo que convierte la narración en texto con todo el dramatismo que lo constituye.

Si tienen agallas, léanlo, vayan preparados con abrigo y alimento, porque padecerán hambre y frío y un extraño dolor en el corazón, mientras son mudos acompañantes de esos jóvenes otrora despreocupados que se hicieron héroes y hombres en 72 días.


Les dejo el link donde lo pueden bajar en epub: VIVEN Piers Paul Read

 Gabriela Amezcua

sábado, 19 de enero de 2013

"Mientras respires, seguirás vivo"


MILAGRO EN LOS ANDES
Fernando Parrado
2006


Foto original, Nando Parrado el día que hallaron la cola del avión



"Mientras respires, seguirás vivo", son las palabras que nos da como reflexión Nando Parrado, el héroe de los Andes, protagonista de ese épico y macabro accidente que lo dejó a él junto a otras 44 personas en medio de los Andes, en los infiernos de hielo de América.

En lo personal, me considero poco afecta a los libros de superación personal, en realidad, soy una gran escéptica de ese género, simple y sencillamente me niego a creer que un tipo ordinario, cuya única intención es hacer dinero utilizando frases "motivadoras" me venga a ayudar en algo.

Ahora bien, este no es el caso, no lo es en absoluto. El libro de Nando Parrado no es más que una historia que merece ser contada, una experiencia que debe quedarse marcada en la memoria, porque su proeza rebasa nuestro entendimiento, pero más que nada, nos reduce al principio de lo que somos.

Milagro En Los Andes, es una conmovedora historia, de cómo los lazos de amistad, el trabajo en equipo, el orden y la esperanza se unen para demostrar que la esencia humana va más allá de sus necesidades básicas, y aunque parezca contradictorio, es reduciéndose al extremo a estas donde se halla que somos más que sólo carne y sentidos.

Como bien dice el título, lo que sucedió es un Milagro, pero el libro nos recuerda también, que todos somos capaces de ser artífices de cualquier milagro, siendo que en sí, el hecho de respirar tiene una esencia divina y que de este acto que todos damos por hecho donde pende la vida.

Está escrito con palabras simples, concretas, Nando Parrado nos aconseja a vivir intensamente, a valorar el tesoro de la vida en sus más simples expresiones, y que de esa manera podemos extraer cualquier cantidad de bendiciones y aprovechar este tiempo que se nos da. Nando sufrió pérdidas irreparables, su madre, hermana y mejor amigo murieron ahí, pero las montañas le enseñaron que mientras haya vida, no todo está perdido, y que hay que aferrarse a ese hálito de respiración que nos mantiene en pie. Nos lleva de la mano en el día a día de la tragedia, una crónica honesta a través del filtro de sus recuerdos.
  

A nivel personal, este libro me llevó a reconciliarme con un espectro de la juventud, que quedó exorcisado, uno nunca sabe cómo es que llega un libro a tu vida, pero ten por seguro que llega cuando es el momento propicio. Aquí mi crónica personal: Respirar y Avanzar


Hasta Pronto
Gabriela Amezcua